Cada 16 de Octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) tiene como lema 2020: «Cultivar. nutrir, preservar. Juntos» en el cual se resume un llamamiento a la solidaridad mundial para ayudar a las personas más vulnerables a que se recuperen de la crisis y para hacer que los sistemas alimentarios sean más resilientes y robustos, de manera que puedan resistir el aumento de la volatilidad y los choques climáticos, proporcionar dietas saludables asequibles y sostenibles para todos y estimular medios de vida dignos para los trabajadores del sistema alimentario.

La malnutrición abarca dos grupos amplios de afecciones: la desnutrición (calórico proteica y carencias de micronutrientes) y  el sobrepeso, obesidad y las enfermedades no transmisibles relacionadas con el régimen alimentario (cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cánceres).  La intercurrencia de una patología gastrointestinal en una persona previamente malnutrida genera una peor sobrevida con mayor morbi-mortalidad en los tratamientos instaurados. La obesidad se relaciona con una mayor incidencia de cánceres del tracto gastrointestinal, siendo mayormente relacionados a los tumores de la unión gastro-esofágica, páncreas y colon. 

Por lo antedicho, los instamos a proponer planes de alimentación saludables, variados, completos, adecuados a los gustos y costumbres de la población y, por supuesto, contar con «políticas de estado» que garanticen el acceso a los alimentos, la promoción de buenos hábitos alimentarios y el apoyo y estimulación a la industria alimentaria para que pueda llevar a cabo una producción acorde a las necesidades de la población. 

Desde SAGE, y entendiendo la importancia de una correcta alimentación en la salud y en la enfermedad, adherimos a este lema mundial. 

Subcomisión de Nutrición-SAGE